Por: Marcelo Escalera.
Todos los triunfos comienzan cuando nos atrevemos a comenzar. Eugenio Ware.
Ya Venezuela llega a los 50 años de sometimiento bajo la hegemonía cultural del socialismo, nunca a estado totalmente sometida, pero si ha sido pisoteada, se ha llenado de falsas ideas al pueblo, se le ha prometido ilusiones inalcanzables y solo se le ha dado corrupción y caos. En estos momentos en que la anarquía es extrema por estar el gobierno en mano de ineptos y mediocres es cuando la conciencia colectiva comienza a despertar con mayor fuerza.
Venezuela no tiene otro destino mas que un gobierno nacionalista democrático si en verdad quiere despertar de la pesadilla a la que nos llevo el “ensayo democrático”, estos años de radicalización en el proceso revolucionario comenzado en 1958 y que llego a su clímax en 1998 con la llegada al poder del traidor Hugo Chávez frías, ha llevado a que la sociedad civil comience a despertar de la apatía en la que estaba sumidad y cada vez con mas fuerza se rompe el cerco ideológico tendido alrededor de la sociedad al estilo Gramsciano. Nuestro pueblo siempre ha tenido un fuerte sentimiento nacionalista, el cual ha logrado ser desviado gracias a los engaños de los “políticos profesionales”, muchos de estos engañadores se han valido de ese sentimiento para llegar al poder y una vez allí traicionar sus “propias” propuestas, pero esto ya cada vez esta mas aniquilado.
Quizás de la mano de los jóvenes resurgirá ese sentir más fuerte que nunca, arroyando con los paradigmas marxistas impuestos en la sociedad como realidades, con conciencia de nuestra identidad y con firmeza en las ideas, del combate ideológico se pasara a la acción social, pues ya es tiempo de que el pueblo luche francamente por su destino, sin utopías, sin engaños, sin hipocresías y promesas irrealizables solo con Fe y valor, certeza de lo que se quiere y convicción en el destino grande que nos espera. Solo un resurgir de los ideales nacionales más puros podrá derrotar a la bestia marxista incrustada en el corazón de quienes gobiernan.
Lento pero con fuerza se va extendiendo esa voz e imparable penetra todos los rincones de la patria común, no prometemos el paraíso pero si prometemos dar todo en la lucha por nuestro destino, esa lucha no será lejana a los peligros, ella solo contiene el placer del sacrificio por lo que cada quien cree noble, esa lucha no es de todos, pues no todos están comprometidos, pero si es para todos, pues todos se verán beneficiados de sus victorias. Cada día se acerca mas la hora de no tolerar mas la destrucción de nuestra tierra, ni la apatía de quienes en ella viven, es por eso que cada día esta mas cerca el despertar nacionalista.

