23 de octubre de 2008

La gesta del valiente pueblo Húngaro.

La gesta del valiente pueblo Húngaro.

Por: Víctor R. Azuaje

En la actual soledad de Europa no tenemos más que un medio de permanecer fieles a Hungría: no traicionar nunca, ni en nosotros mismos ni en los demás, aquello por lo que los combatientes húngaros murieron, y no justificar nunca, ni siquiera indirectamente, lo que le mató.


No será fácil mostrarnos dignos de tanto sacrificio. Mas hemos de intentarlo en una Europa unida al fin, olvidando nuestras querellas, enmendando nuestras faltas, multiplicando nuestros esfuerzos y nuestra solidaridad. Albert Camus. La Sangre Húngara 1957.

“Nunca podrá perdonarse lo que el comunismo le ha hecho a la Iglesia. Cada uno de los individuos participantes debe ser perdonado. Pero no el sistema. La diferencia es importante”. Cardenal Mindszenty

La -ellenforradalom- Húngara, como le llamaron, los comunistas y los Pro-comunistas en todo el mundo a la revuelta Húngara contra la ocupación soviética es uno de los ejemplos mas valientes que un pueblo allá dado por la búsqueda de su libertad en los tiempos modernos, los cobardes y colaboradores del marxismo en el mundo occidental se atrevieron a culpar al pueblo húngaro. El Secretario General de la OTAN, Paul-Henri Spaak, calificó a la revuelta húngara como "el suicidio colectivo de todo un pueblo" otro “valiente” el Canciller de Alemania del Oeste, Heinrich von Brentano, recomendó que las personas de Europa del Este se desanimaran de "tomar acciones dramáticas que podrían tener consecuencias desastrosas para ellos mismos." Es decir que se contentaran con ser esclavos ya que la libertad era un suicidio, que no trataran de buscar la libertad, porque estaban solos, para 1957 la gloriosa ONU saca un extenso documento, llegando a la profunda conclusión de que la Unión Soviética violo los derechos humanos durante la intervención militar (sic).

Quizás, cosas como estas fueron las que llevaron a Solzhenitsyn a clasificar a occidente como una civilización cobarde, que había perdido su antiguo valor ¿como es posible que occidente se allá quedado impasible frente a la masacre cometida contra los húngaros? La revuelta húngara fue nacionalista y anticomunista, tan aguerrida que expulso durante 12 días a uno de los ejercito mas poderosos que existían, todo comenzó con protestas estudiantiles en la plaza de un héroe nacional, donde las multitudes cantaban la Canción Nacional, proscrita por los comunistas ya que estos temblaban al escuchar uno de sus estribillos "Juramos que no permaneceremos más tiempo como esclavos." Y así fue, el pueblo Húngaro demostró que no era un pueblo de esclavos.

El pueblo Húngaro pagaría su atrevimiento con sangre, seria masacrado bajo la mirada cómplice de Occidente, miles tendrían que huir de su patria buscando refugio en otras tierras, los soviéticos cobardemente atacarían al amanecer con toda la fuerza de su ejército luego de prometer negociaciones. Pero si algo quedaba claro es que ya nada volvería a ser igual, el comunismo podría tener mucho poder militar pero los pueblos no se doblegaban ante las armas ni aun por el miedo y el terror, los pueblos seguirían buscando su libertad sin temer por las consecuencias como cobardemente le recomendaba Heinrich von Brentano.

Dice el himno nacional Húngaro: Piedad del Húngaro, Señor juguete de encontrados vientos. Tiéndele un brazo protector, haz que terminen sus tormentos. Que quede atrás su adverso hado y vea su trigo al fin maduro este pueblo que ya ha pagado por su pasado y su futuro. Pocos pueblos hacen tanto honor a su himno nacional, los húngaros han pagado por su pasado y su futuro. Como Camus señala nunca debemos justificar de ninguna forma lo que mato a los húngaros a lo que añado que menos aun sentir lastima o compasión por los torturados o muertos, mas bien sentir compasión y lastima por quienes cobardemente no participaron ni se atrevieron a decir nada.

El Cardenal Mindszenty claramente lo dice, todos los crímenes del comunismo no fueron cometidos por simples hombres, si no por seguir un sistema criminal, y eso lo demuestran los hechos, en cualquier país donde se instala el sistema marxista solo se cometen robos y atropellos. Para honrar la memoria del sacrificio Húngaro esta prohibido olvidar su sangre heroica y las causas por las cuales fueron masacrados miles.

13 de octubre de 2008

En defensa de nuestra Hispanidad.

En defensa de nuestra Hispanidad.

Por; Víctor R. Azuaje.

El silencio se torna insoportable. Pronto se sabrá por qué este día es distinto a los demás. Es algo que puede presentirse.

Todo ocurre bajo un sol púrpura, que sostiene el principio del fuego.

El barro espera su alimento divino. Los últimos seres vivos se alejan ocultándose, como venerando una presencia sagrada.

Se escucha el sensual desarrollo de un desplazamiento sobre el agua. Los lagartos tiemblan en sus tinieblas de barro.

El acero cruza su destino cortando el aire virgen. Un hidalgo pisa la arena, y la arena es negra. Entonces un rayo, rompe las tinieblas del atardecer, y alumbra América, y América es. Juan Pablo Vitali. Nacimiento de America.

Las tendencias izquierdistas logran una vez mas manchar la memoria del 12 de Octubre, mancharla en las formas, pues el fondo, el espíritu de ese día es imbatible, el es parte de nuestro ser, de todos los que desde la península y la America Hispana formamos la Hispanidad. El instrumento de agitación marxista conocido como “indigenismo” ha sido utilizado año tras año para alimentar resentimientos en los pueblos.

Tratan de cambiar la historia, tal cual como el cerdo napoleón de rebelión en la granja, lo hacia, mienten y engañan o pretenden engañar, solo que hay memorias inmortales que no viven en el simple recuerdo, si no en los espíritus, decía Ramiro de Maeztu; Entonces percibimos el espíritu de la Hispanidad como una luz de lo alto. Desunidos, dispersos, nos damos cuenta de que la libertad no ha sido, ni puede ser, lazo de unión. Los pueblos no se unen en libertad, sino en la comunidad. Nuestra comunidad no es geográfica, sino espiritual. Es en el espíritu donde hallamos al mismo tiempo la comunidad y el ideal. La hispanidad no es algo superficial, ella se forjo con sangre, con sacrificio, los valientes que cruzaron el mar y luego exploraron todo el continente, por selvas, montañas, y pampas forjaron nuestra hispanidad, los valientes monjes que se internaban en las selvas para llevar la Fe, forjaron nuestra Hispanidad, conquistadores que a su paso fundaban nuestras ciudades forjaron nuestra Hispanidad y por que éramos Hispanos también nos independizamos, aunque en el proceso fuimos desviados.

Argumentar que ellos saquearon el continente es ridículo, propio de mentes resentidas y llenas de odio típico de los marxistas. Acá nuestro enfermo presidente ha cambiado el nombre de la fecha, “12 de Octubre Día de la resistencia Indígena” al tratar de reivindicar una “resistencia” solo hace apología al resentimiento y a la estupidez. Pero con eso no se vence un espíritu que durante 516 años ha estado presente en nosotros, cada 12 de octubre es la memoria eterna de nuestro espíritu inmortal, de nuestra Hispanidad.

Nosotros los americanos, existimos por el 12 de Octubre, lo que llamamos patrias fueron creadas bajo la sombra del conquistador y decreto del Rey y reafirmadas por los criollos, somos descendientes de conquistadores, guerreros, poetas, legisladores y caciques, somos un nuevo mundo, pero, con una vieja Tradición, una Tradición que fue la que nos formo y hasta el día de hoy mejor nos representa.

Queramos o no queramos, los pueblos hispánicos tenemos una patria dual: territorial y privativa, en un aspecto; espiritual, histórica y común a todos, en el otro. ¿Qué sabe de España el español que no ha salido nunca de ella, siquiera sea con el alma? ¿Y qué sabe de su propia patria el americano que se figura que no comenzó su historia sino en las guerras de la independencia? El español que no lleve en el alma la catedral de Méjico, no es totalmente hispánico. Y el mejicano que no perciba el carácter hispánico de su grandioso templo, es porque no lo entiende. Decía Don Ramiro de Maeztu y lo mismo afirmaba Don Arturo Uslar Pietri, si no comprendemos nuestra historia, solo vivimos engañados y por desgracia nuestra historia ha sido enseñada de forma malintencionada, Don Arturo proponía revisar toda nuestra historia y poner mayor énfasis o al menos analizar los 300 años antes de la independencia que casi son desconocidos por la mayoría, de nuestros 500 años de historia 300 son olvidados o reducidos a anécdotas oscuras y con ella se alimentan los resentidos que luego proclaman su “resistencia” cuando no son mas que lacayos de ideas extranjeras en guerra contra sus propios espíritus.

¿Existe la América Latina? ¿Existe un hombre latinoamericano? ¿Existe una condición latinoamericana? ¿Existe una situación, a partir de la cual podamos presentarnos ante el mundo y dialogar con el mundo? Esta preocupación es vieja, es ardua y ha atormentado el alma de los hispanoamericanos, por tres o cuatro siglos, desde toda la historia, desde el primer momento de la conquista. Toda la historia de América Latina ha sido una historia de toma de conciencia, de definición de posiciones, una búsqueda hacia afuera y hacia adentro y esta búsqueda ha sido muchas veces frustrante y ha sido difícil y los resultados no han dejado de ser muchas veces contradictorios. De modo que si algo caracteriza al latinoamericano en el escenario del mundo, es esa situación un poco hamletiana de estarse preguntando todo el tiempo: ¿Quién soy? ¿Qué soy? ¿Qué puedo hacer? ¿Cuál es mi situación frente a toda esa gente que me rodea? Ninguna de estas preguntas que Don Arturo identifica en los pueblos hispanoamericanos seria necesaria si estuviésemos reconciliados con nuestra propia historia, con nuestra tradición, con nuestro ser, nosotros somos Hispanos y por eso somos atacados, pero frente a sus ataques montaremos nuestras defensas y Don Ramiro nos dice; Porque ser es defenderse. Todo lo que vale: la fe, la patria, la tradición, la cultura, el amor, la amistad, tiene que ser defendido, para seguir siendo. No hay vacaciones posibles ante la necesidad de la defensa. Esas islas afortunadas donde los hombres pueden dormir a pierna suelta, sin preocuparse del mañana, no son más que un sueño de pereza. Ser es defenderse. Y los maestros de la defensa son los caballeros. Esa es su función y su razón de ser.

8 de octubre de 2008

Retirada.

Nuestra tierra hispanoamericana, fue siempre tierra de sublevaciones. En su interior profundo, peninsulares o criollos levantiscos, se convirtieron en una resistencia heroica, obediente a una sangre antigua siempre sedienta de justicia, que sus orgullosas comunidades mantuvieron.

Esa tradición patriótica insurgente, fue en Argentina primero de los gauchos, luego de las milicias, y finalmente de los militantes nacionales y de algunos pocos oficiales, de un ejército que como profesional, respondía más al orden que lo había creado, que a sus tradiciones heroicas fundacionales.

No obstante, los últimos valientes de sus filas, hicieron justicia a la vieja resistencia, y se sublevaron el 9 de Junio de 1.956. Fueron fusilados. A ellos, está dedicado este texto.

Retirada.

Sé que esta ruta que me llevará a la muerte. Lo que aquí relato, es sólo la confusión de la agonía.

La niebla, cubre la orilla oscura del Río de la Plata. Asumo toda la responsabilidad de la derrota.

Marchamos por la franja de territorio, que va por el bajo hasta la Punta de Lara. En esta extensión, nos sentimos hasta hace poco protegidos, ficción que provenía sin duda, de identificar este espacio de terreno, con nuestros recuerdos más sagrados.

Hacia atrás, la bruma roja que cubre Buenos Aires, no deja ver la bandera del águila negra, que seguramente flamea todavía en la ciudad. Ese emblema transitó, en las pascuas de 1581, esta misma ruta, cuando el vizcaíno Juan De Garay, con treinta hombres, emprendió una de las tantas búsquedas de la ciudad de los Césares, volviendo al cabo de su travesía a la aldea de barro, con las manos vacías. De a poco se convencieron nuestros antepasados, que ese barro fértil sería su única riqueza.

La bermeja cruz de calatrava, que la rapaz aferra con su garra diestra, es el símbolo que cobija nuestra retirada, por las orillas del mar dulce de Solís.

Ya no hay contornos, el silencio impregna la humedad de la noche, los indescifrables días de nuestro destino, y la oscura inmensidad del Sur.

La niebla satura los objetos, e impide que el humo estacionado en la ciudad se desplace.

Como una inmensa fortaleza sitiada, Santa María de los Buenos Aires permanece, mortalmente quieta, en su cóncavo espacio de prisionero. Una vertiente de tiempos heroicos y olvidados, secretamente la alimenta y la mantiene viva, calmando su sed de símbolos ocultos y de mitos.

En los túneles, fantasmas de Patricios cortan nuevamente sus trenzas y las ocultan en los muros, para volver a buscarlas algún día, cuando vuelvan a la guerra verdadera.

Ellos cumplieron su custodia silente a través de los siglos; y nosotros los despertamos, con su coraje y sus símbolos intactos. Es nuestro honor haberlos despertado, y la persecución que sufrimos, tiene su origen, más en esa causa inconfesable, que en nuestras pobres acciones militares, a cuya derrota debemos esta retirada.

Expiaremos la sublevación, como el más antiguo pecado del Sur. Sublevarse una vez más, inútilmente, y emprender esta larga marcha de barrial y de estrellas.

Las botas de los hombres que llevan la camilla, pesadamente se despegan del barro. Transitamos caminos sumergidos.

Las estrellas acuosas, nacen y mueren en el cansancio de mis ojos.

Si pudiera atravesar la cerrazón que nos envuelve, iría a morir a la casa de mis abuelos, diez kilómetros en línea recta a la derecha. Pero no me fue dado, elegir el lugar para morir. Somos hombres del destierro, y morimos donde la muerte nos encuentre.

Recuerdo los relatos de otras sublevaciones, que escuchaba de niño, de boca de mis mayores.

En estas playas oscuras, en el barro primero, confluyen las muertes de todos los amotinados, dormidos bajo el cuerpo cónico y anchísimo del río.

Duerme en su agonía, nuestra capital vencida, donde los conquistadores esperaban ver surgir la nueva Roma, reconocemos ahora, el rostro de Cartago.

Sobre el río, siempre tan oscuramente triste, la luna parece más blanca. Sé que es la luna de la muerte

Sólo el silencio me habita la sangre.

El final se demora. Los fantasmas de los nuestros, forman un estado mayor revolucionario, e imprimen su dominio final a la materia. Una vasta tropa nos sigue: son los sublevados muertos a través de los años, en esta tierra de infinitas sublevaciones. Confieso el pecado mortal de no saber sus nombres. Me lo llevaré en la conciencia al otro mundo, como una culpa más pesada que la derrota.

El tiempo incuba las águilas muertas.

No doy más órdenes. El sacerdote me informa que ha amanecido. Ya no veo el sol.

Un fugaz reflejo negro de sotana me cruza el rostro: ese uniforme oscuro de los cristos, que para bien o para mal, acompañará la Patria hasta el final.

El cielo está azul en la eternidad del vacío.

Boca arriba, la humedad me devora. Ciclos inhumanos recomienzan cada hora.

He abierto los ojos y encontré los ojos de los míos. Esperan algo que ya no puedo darles. No quieren admitir que ven en mí, la fulgurante energía que precede a la muerte.

Los soldados fatigan con sus pasos el cangrejal, buscan los botes que escondimos en secreto tiempo atrás, sabiendo que toda acción, lleva en sí la posibilidad de la derrota.

Boca arriba, se enfrían los labios, y las moradas del tiempo nos atraviesan. Guerreros de harapos, desnudan el núcleo más profundo del Sur y su combate. Ellos son la Patria misma. Llevan en la sangre su herencia metafísica, y llevarán también en sus pasos el final.

Los símbolos se hunden en el barro. No hay por delante, mares azules ni columnas de granito. Solamente hombres que como Garay, deberán “abrir las puertas de la tierra” a nuestro imperio de barro.

Boca arriba la muerte se demora. Quiero ordenar lo necesario, pero no puedo decir las palabras adecuadas.

Las márgenes del alma, alcanzan la espuma negra del río.

Boca arriba, las imágenes inician un vuelo, que busca las corrientes de aire tibias, para elevarse como los pequeños halcones de la costa.

Oigo ráfagas de antiguos cantos, y manos ásperas me abrazan. Así se rompe el sólido silencio del Sudeste.

Mis manos, como raíces dormidas, yacen frías bajo la cruda helada. Mi corazón, también se hace de hielo. Sólo mis ojos conservan un poco de calor, y sostienen el alma casi desprendida.

La esencia de las horas sin contorno, llena las últimas tinieblas. Es el centro inmóvil del fuego y del vino.

Finalmente el sufrimiento me abandona... la luna ha salido roja sobre el río negro. Busco viejos nombres en la memoria.

Sólo un pensamiento persiste, como suspendido en el aire: Lo que llaman recuerdo, es sólo la demora del olvido.

Juan Pablo Vitali.

6 de octubre de 2008

El Agua.

Al momento de ser escrito este poema, hace años, no se hablaba todavía del calentamiento global, ni se decía que ciudades costeras como Buenos Aires, podrían quedar dentro de no muchos años, bajo las aguas. Sin embargo, la provincia del mismo nombre, había tenido ya sus inundaciones. Esas infinitas extensiones de agua en la llanura, eran acaso una premonición, que en la solitaria y lejana vastedad del Sur, nadie comprendió.


El Agua.

Lánguidas glicinas

Generan subterráneos vegetales

La lluvia de Buenos Aires

Las alimenta

Mientras la provincia se hunde

Bajo el agua

Como una nueva Atlantis.

Desde las galerías

Los hombres realizan

Pitagóricos cálculos

Mirando el cielo

Que al carecer de estrellas

Complica toda posible astrología.

Millones de agujas de agua

Configuran un universo

Plateado, por momentos macizo.

Una y otra vez

Pienso en ellos

Los que vinieron en barco

¡Qué paradoja!

Finalmente el líquido cruel

Los alcanza

Después de haber atravesado

Las masas del océano

Los cangrejales del río

Los senderos de la mesopotamia

Las nieves del Sur

- Como el Perito Moreno -

Vuelven a ser agua

Y sus hijos

Y los hijos de sus hijos.

Extrañaré Buenos Aires

Y las estancias

Que no conozco

Y las casas de madera

Que me recuerdan

la Providence de Lovecraft,

Que tampoco conozco.

Cuando los sonares de las naves

Del futuro

Busquen en las profundidades de la pampa

No encontrarán ciertamente

Las ánforas del mar negro

Ni los hermosos navíos

Del Egeo.

Nada datará del neolítico

Ni siquiera hallarán una espada

De la edad media.

Más aún

Puede ser que no se encuentre

Cosa alguna.

Sin embargo nos consta

Que estuvimos allí

En un haz.

Que tuvimos un pretor

Y un liderazgo

De tribuno.

Y que volvimos a Europa

A ofrecerle una grandeza

Que no quiso.

Un cáncer de agua

Disipó a la mensajera

Y luego a la Patria

Que la sigue.

Los jardines oscuros

De las casonas

También esperan

Ese destino.

Silente mar

Sin navíos.

Millones de planes

Urdidos al final

De interminables rutas vacías

Eso es lo que pueden encontrar

Junto a los huesos

De los que perdieron el mando.

Recuerden que el primero

Que se llamó Hernandarias

También tuvo que huir

Del avance de las aguas.

Recuerden los paraguas

Del veintinco de mayo

Recuerden todo

En el día de hoy

Antes de partir

Nuevamente

A conquistar la nada...

La ciudad de los Césares

El desierto, los ríos

El espacio.

Intenten mantenerse a flote

Hasta que los huesos se ablanden

Y los devoren

Las criaturas primordiales

Que se alimentan

De las almas tiernas

De los cobardes.

Ahora sabemos

De la razón de Tales de Mileto

Ahora sabemos

Cuál es el elemento

Elegido por Dios

Para castigar nuestra desidia.

Juan Pablo Vitali.

3 de octubre de 2008

¿Por que desean destruir el derecho a la Propiedad?

¿Por que desean destruir el derecho a la Propiedad?

Por; Víctor R. Azuaje


Si los bienes se poseyeran en común serían los hombres malvados e incluso los avaros y ladrones quienes más se beneficiarían. Sacarían más y pondrían menos en el granero de la comunidad. Francisco de Vitoria.


Uno de los factores decisivos de la izquierda es el odio visceral contra la propiedad privada, socialistas, comunistas, socialdemócratas, anarquistas, reformistas o cualquier otro nombre que se pongan los izquierdistas siempre tienen en la mira la propiedad privada, la relativizan primero, la confiscan luego y al final la destruyen, muriendo con ella la libertad. Aunque claro la lucha contra la propiedad privada no es algo nuevo, ni se limito a las esferas de izquierdas y derechas, es una constante en la historia de los hombres, una lucha entre delincuentes y sociedad.


Los hombres malvados, los ladrones y sobre todo los avaros siempre han pujado para destruir la propiedad privada, no era una simple teoría la que el Fraile dominico Francisco de Vitoria diría en el siglo XVI y que citamos, es una realidad demostrada por la historia ya que todos los experimentos colectivistas han devenido en la dictadura de los delincuentes, la revolución francesa fue una orgia de asesinos y ladrones, la revolución rusa que termino en la Unión Soviética fue un gran robo para el pueblo ruso que vio todo su bienestar confiscado por el buró del partido comunista y al igual que en la china roja de la mano del genocidio avanzaban las reformas sociales con el fin de colocar la propiedad privada en manos de los gobernantes.


Siempre han existido los hombres que envidian la propiedad ajena, el antiguo testamento ponía leyes para evitar el robo, los griegos analizaban el derecho natural a la propiedad, la revolución dio sus primeros pasos para destruir el concepto natural del derecho a la propiedad privada invirtiendo la carga, como diría Rousseau “la propiedad es un robo” es decir, ya no era delincuente quien tomaba la propiedad del otro, si no, quien la poseía, el buen salvaje no tenia propiedad, el robo comenzó cuando alguien cerco un trozo de tierra y dijo “esto es Mio” lo que no explico Rousseau es porque el buen salvaje dejo de ser bueno y abandono todo el bienestar que le producía el colectivismo para dedicarse a producir. ¿Será que jamás existió el buen salvaje? Así es, la historia del hombre, es la historia de su progreso sobre lo que poseía, sustentando su bienestar y el de su familia sobre las bases de la propiedad privada.


Pero ya Rousseau había dado argumentos a los ladrones para robar alegremente, pues ya no estarían robando, si no, retomando lo que era suyo, lo que era de todos, sobre esto y otras cosas se sustentarían los izquierdistas para atacar la propiedad, Marx diría que los capitalistas robaban a los trabajadores ya que ellos eran los que producían la ganancia y listo, ahora había que colectivizar los medios de producción y de la mano de las Utopías comenzaron las revoluciones a matar y robar.


Escribiría el gran intelectual español asesinado por los republicanos en 1936 Ramiro de Maeztu "Quizá la obra educativa que más urge en el mundo sea la de convencer a los pueblos de que su mayores enemigos son los hombres que les prometen imposibles." Y así es, los colectivistas siempre han prometido que la vida sin propiedad será un paraíso, el bienestar será tal que terminaran todas las guerras, pero, todas las practicas han demostrado lo contrario, los soviet eran campos de miseria, la comuna francesa termino en una masacre, los chinos luego de matar a 50 millones o mas han tenido que liberar la propiedad y Cuba hoy en día es un gran ejemplo para el mundo, un ejemplo de lo que no se debe hacer, un ejemplo de miseria y muerte.


Hoy los izquierdistas siguen manteniendo en sus filas a todos los delincuentes y ladrones que con el pretexto de “la propiedad es un robo” quieren destruir la propiedad privada, la Familia y así destruir la Nación, Venezuela puede usarse de flamante ejemplo moderno de el intento reiterado por confiscar el derecho de poseer a los ciudadanos, hoy en día se están aprobando leyes que literalmente destruyen la propiedad privada, con el único fin de esclavizar a los venezolanos, como en el pasado se hizo en la URSS, China o se sigue haciendo en Cuba.


¿Por que el reiterado afán de destruir la propiedad privada?

Simplemente por que; “Si los bienes se poseyeran en común serían los hombres malvados e incluso los avaros y ladrones quienes más se beneficiarían. Sacarían más y pondrían menos en el granero de la comunidad.” La propiedad común, el colectivismo es una simple escusa para robar de forma alegre, por eso los criminales siempre acuden a la utopia colectivista, pues siempre son los más beneficiados, la lucha para mantener la propiedad privada, no es la lucha de los ricos contra los pobres, si no la lucha de los pueblos contra los avaros y criminales, la lucha de la libertad contra la esclavitud, cuando se posee se es libre y mas aun cuando uno se posee así mismo.